
Foto: Xabier Armendaritz / Wikimedia Commons, CC BY-SA 3.0
Ruta 3 de San Adrián: el túnel de San Adrián y la ruta de senderismo
A unos mil metros de altitud, en el corazón del Parque Natural de Aizkorri-Aratz, una gruta natural de apenas cincuenta y cinco metros de longitud atraviesa la sierra y separa (y a la vez comunica) Álava y Gipuzkoa. Es el túnel de San Adrián, un paso que durante siglos fue mucho más que un accidente geográfico: fue frontera disputada, calzada real y refugio de peregrinos, comerciantes y reyes. Hoy, el túnel de San Adrián y la ruta de senderismo que sube hasta él siguen atrayendo caminantes por las dos vertientes de la sierra.
La cercanía con Agurain/Salvatierra no es casualidad. La villa nació en 1256 por voluntad de Alfonso X el Sabio, que fundó y fortificó poblaciones a lo largo de esta misma ruta que ascendía desde la Llanada hacia el paso, camino de Gipuzkoa y de la costa cantábrica. El acceso alavés más habitual, la ruta 3 de San Adrián, parte precisamente de Zalduondo, uno de los municipios de la comarca.
Un paso abierto por la piedra y por el tiempo
El túnel se formó de manera natural en la caliza de la sierra, y las excavaciones arqueológicas iniciadas en 2008 han confirmado que el hombre lo usó desde mucho antes de que existiera cualquier camino trazado. Se han recuperado herramientas de sílex del Magdaleniense y el Aziliense, de hace entre trece mil y quince mil años, y restos de un asentamiento más estable de la Edad del Bronce, de hace unos tres mil quinientos años. Pocos lugares de la Llanada Alavesa conservan una secuencia de ocupación humana tan larga y tan bien documentada.
Frontera entre reinos y calzada real
Durante la Alta Edad Media, cuando el reino de Pamplona se expandía hacia La Rioja, Álava y Gipuzkoa, se levantó dentro de la propia gruta una primera fortaleza para controlar el paso. Hacia 1200, ya bajo el dominio de Castilla tras la anexión de Álava y Gipuzkoa, se construyó sobre sus restos un castillo mayor, con muros, aspilleras y parapetos de madera: la frontera navarra quedaba entonces a apenas cinco kilómetros. El paso se convirtió así en uno de los puntos de control más importantes de la vieja calzada que unía Burgos con Bayona, transitada por mercaderes y viajeros durante toda la Baja Edad Media, y en un tramo del itinerario interior hacia Santiago de Compostela, alternativa que muchos peregrinos preferían frente a las rutas del sur, más expuestas a las incursiones musulmanas. Viajeros de los siglos XVI y XVII dejaron constancia escrita de su paso por este mismo lugar.
Hospedería, ermita y dos calzadas
El uso del paso no se detuvo con la Edad Media. Entre los siglos XVII y XIX, dentro de la propia cueva funcionaron una hospedería, cuadras y almacenes que daban servicio a quienes cruzaban la sierra, además de una ermita dedicada a San Adrián, reconstruida en 1893. Todavía pueden distinguirse en el suelo los restos de dos calzadas superpuestas: una del siglo XVI, de poco más de dos metros de ancho, pensada para peatones y caballerías, y otra del XVIII, de hasta tres metros y tres cuartos, ya preparada para el paso de carros. Un incendio fortuito hacia 1915 acabó con las construcciones principales y puso fin a la ocupación permanente del lugar.
Qué encontrar hoy en el túnel de San Adrián y la ruta de senderismo
Todas esas etapas han dejado su huella en el túnel de San Adrián y la ruta de senderismo que lo cruza. Dentro del túnel se conservan la ermita restaurada y tramos visibles de la vieja calzada empedrada, y cada Domingo de la Santísima Trinidad se celebra todavía una romería que sube hasta el paso.
Cómo llegar: la ruta 3 de San Adrián desde Zalduondo
El acceso más cómodo desde el lado alavés parte de Zalduondo, por una pista de unos cinco kilómetros con un desnivel constante; desde Gipuzkoa, la subida desde Zegama es más corta pero también más exigente. La ruta 3 de San Adrián figura, además, entre los itinerarios de senderismo mejor documentados de la sierra en plataformas como Wikiloc y Komoot, señal de que sigue siendo, siglos después, un paso transitado.
Recuperar esta historia tiene, para Agurain/Salvatierra, un significado añadido: la villa y el túnel de San Adrián comparten origen en la misma política de fundación y protección de caminos de Alfonso X, y ambos siguen marcando, cada uno a su manera, el camino que unió durante siglos la Llanada Alavesa con el mar. Recorrer hoy el túnel de San Adrián y la ruta de senderismo que asciende hasta él es, en el fondo, seguir ese mismo trazado.
Fuentes
- Centro de Patrimonio Cultural Vasco, «Conjunto del paso de San Adrián» (Gobierno Vasco): dimensiones del túnel, castillo navarro, las dos calzadas del siglo XVI y del XVIII, la ermita levantada de nueva planta en 1893 y el incendio de 1915.
- Sociedad de Ciencias Aranzadi, excavaciones en San Adrián-Lizarrate: campañas arqueológicas iniciadas en 2008 y los niveles del Magdaleniense final y el Aziliense.
- Turismo Euskadi, ficha del túnel de San Adrián: accesos desde Zalduondo y desde Zegama y ubicación dentro del Parque Natural de Aizkorri-Aratz.


