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Agurain/Salvatierra · Llanada Alavesa · Álava42°51′N · 2°23′O

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El dolmen de Aizkomendi, en Eguílaz, asomando entre los campos de cereal de la Llanada Alavesa

Foto: Zarateman / Wikimedia Commons, dominio público (CC0)

El dolmen de la Llanada Alavesa en Álava: el dolmen de Aizkomendi y el dolmen de Sorginetxe

Unai Aguirre4 min de lecturaPatrimonio

Entre los campos de cultivo de la Llanada Alavesa, a pocos kilómetros de Agurain/Salvatierra, se levantan dos de los monumentos megalíticos mejor conservados de Álava: el dolmen de Sorginetxe, en Arrizala, y el dolmen de Aizkomendi, en Eguilaz. Ambos pertenecen a la misma comarca y al mismo horizonte cultural, el de las comunidades neolíticas que, hace más de cuatro mil años, levantaron aquí sus cámaras funerarias colectivas.

El dolmen de Sorginetxe: la «casa de la bruja» de Arrizala

A unos seiscientos metros del pequeño núcleo de Arrizala, perteneciente al municipio de Agurain, se encuentra el dolmen de Sorginetxe, cuya cámara se formó hacia el año 2500 antes de nuestra era. Su nombre en euskera significa literalmente «la casa de la bruja», y responde a una leyenda local que atribuía su construcción a brujas capaces de mover piedras enormes en una sola noche. La estructura, considerada una de las siluetas más fotografiadas de todo el megalitismo vasco, se levanta sobre varias losas de piedra caliza colocadas en vertical, coronadas por una gran losa de cubierta que alcanza algo más de dos metros de altura.

El dolmen fue descubierto en 1831 y excavado por J. Apraiz en 1890, cuando se recuperaron una punta de flecha de sílex y restos óseos humanos, hoy desaparecidos. Desde Arrizala, un paseo corto y sencillo conduce hasta el monumento, que sirve además como punto de partida para rutas de senderismo hacia los hayedos de la sierra de Iturrieta.

El dolmen de Aizkomendi: el gigante de Eguilaz

A pocos kilómetros, en el término de Eguilaz/Egilatz, perteneciente al municipio de San Millán/Donemiliaga, se alza el dolmen de Aizkomendi, el primer dolmen de la Llanada Alavesa en Álava del que se tiene noticia documentada (en 1832) y uno de los mayores de todo el País Vasco. Su cámara, formada por diez losas, mide algo más de tres metros y medio de largo por casi tres de ancho, con una altura interior de más de dos metros; la losa de cubierta, fragmentada pero conservada in situ, llega a pesar unas doce toneladas.

Cuando se descubrió, un túmulo de tierra de sesenta metros de diámetro y unos cuatro de altura cubría todavía la cámara completa. Las sucesivas excavaciones sacaron a la luz los restos de más de trescientos individuos enterrados allí a lo largo de siglos de reutilización del espacio como sepultura colectiva; entre los hallazgos más curiosos figuran botones de un uniforme napoleónico, probablemente de un soldado huido tras la batalla de Vitoria de 1813.

Un paisaje sembrado de megalitos: el dolmen de la Llanada Alavesa en Álava

Sorginetxe y Aizkomendi no son casos aislados: cada dolmen de la Llanada Alavesa en Álava forma parte de un conjunto mucho mayor, con setenta y dos dólmenes y cuarenta y cinco túmulos catalogados en la provincia, de los que al menos dieciséis han sido declarados Bien Cultural Calificado por el Gobierno Vasco. La Llanada Alavesa, por su llanura fértil y su posición de paso entre valles, concentra una parte importante de ese patrimonio, testimonio de que estas tierras llevan habitadas y transitadas desde mucho antes de que existiera Agurain. Los dos monumentos comparten una misma función original, la de cámara funeraria colectiva de comunidades agropastoriles del Neolítico, que reutilizaron estos espacios durante generaciones para enterrar a sus muertos junto con ajuares de sílex y, en el caso de Aizkomendi, a lo largo de un periodo de uso mucho más largo de lo habitual.

Cómo visitarlos

Visitar un dolmen de la Llanada Alavesa en Álava es sencillo: ambos se encuentran señalizados y son de acceso libre y gratuito, a poca distancia de carretera y con aparcamiento cercano, lo que permite visitarlos en una misma mañana junto con un paseo por Agurain/Salvatierra. Los vecinos de Arrizala llevan tiempo reclamando una mejora del acceso peatonal a Sorginetxe, señal de que el interés por estos monumentos sigue vivo en la propia comarca. Quien se acerque a Eguilaz para ver Aizkomendi puede aprovechar además para recorrer el pequeño núcleo rural que lo rodea, otro de los muchos pueblos pequeños de la Llanada que conviven con un patrimonio arqueológico de primer orden a las puertas de sus casas.

Fuentes

Preguntas frecuentes

¿Qué dólmenes se conservan en la Llanada Alavesa?

Sorginetxe, en Arrizala, y Aizkomendi, en Eguilaz, ambos monumentos megalíticos de hace más de cuatro mil años.

¿Qué significa «Sorginetxe»?

«La casa de la bruja» en euskera, un nombre ligado a una leyenda local sobre su construcción.

¿Cuándo se descubrió el dolmen de Aizkomendi?

En 1832, el primero documentado en Álava y uno de los mayores de todo el País Vasco.

¿Son de acceso libre los dos dólmenes?

Sí, ambos están señalizados y son de acceso libre y gratuito, con aparcamiento cercano.